domingo

La Lechera Y El Cuervo

Una joven soñadora que derramó la leche accidentalmente y un inteligente cuervo que cayó en una trampa y le quitaron su comida.

Ambas historias previenen de la importancia de conocer y manejar correctamente las emociones ante la toma de decisiones o ante la comisión de errores de los que tanto se aprende. 

En el cuento de la lechera, una joven iba dando forma a su plan de acción un tanto fantasioso mientras llevaba un cántaro con leche: Con el dinero de ésta leche que venderé en el mercado me voy a comprar una cesta llena de huevos, esperaré a que salgan los pollos, los cuidaré y alimentaré y cuando crezcan se convertirán en hermosos gallos y gallinas. Iré a venderlos y con el dinero que gane compraré un cerdo, le daré bien de comer y todo el mundo querrá comprármelo y cuando lo venda, con el dinero me compraré una ternera que será vaca y dará mucha leche ¡Qué maravilla! Ya se imaginaba la chica comprándose vestidos y zapatos. Estaba tan emocionada que tropezó y el cántaro con la leche se rompió. 

Eso le puede pasar a cualquiera, se vuelve a ordeñar a la vaca, se llena otro cántaro con leche, se tiene más cuidado y vuelta a empezar.. eso forma parte del espíritu emprendedor. 

Pero el cuento del Conde de Lucanor, sobre una zorra cuyo fin era apoderarse de la comida que un cuervo tenía bien agarrada con su pico resulta provocador.

El cuervo una de las aves más inteligentes que existen, se posó en un árbol para comer tranquilamente pero no pudo por la astucia de la zorra. 
la lechera y el cuervo
Una treta basada en medias verdades engañosas en forma de halagos que fueron suficientes para que el Sr. cuervo soltase su presa. Con seres así hay que tener más cuidado que con un cántaro de leche.

A pie de árbol, la zorra no tenía otro objetivo que conseguir el alimento en poder del cuervo y así le dijo: Sr. Cuervo hace ya mucho tiempo que he oído hablar de vuestras perfecciones y de vuestra hermosura. 
Aunque mucho os he buscado, por voluntad de Dios o por desdicha mía no os encontré hasta ahora y veo que sois muy superior a lo que me decían.

Para que veáis que no me propongo alabaros os diré aquellos defectos que os atribuyen: Todo el mundo dice que como el color de vuestras plumas, ojos, pico, patas y garras es negro y este color no es tan bonito como otros colores, el ser todo negro os hace muy feo, sin darse cuenta de que se equivocan pues aunque es verdad que vuestras plumas son negras su negrura es tan brillante que tiene reflejos azules como las plumas del pavo real, que es el ave más hermosa del mundo. 

Aunque vuestros ojos son negros, el color negro es para los ojos mucho más hermoso que ningún otro pues la propiedad de los ojos es ver y el negro hace ver mejor, los ojos negros son los mejores por lo cual los ojos de la gacela que son más oscuros que los de los otros animales son muy elogiados. Además vuestro pico y vuestras garras son mucho más fuertes que los de ninguna otra ave de vuestro tamaño.

También tenéis al volar tal ligereza que podéis ir contra el viento por recio que sea, lo que ninguna otra ave puede hacer tan fácilmente. Además estoy tan convencida de vuestra superioridad y de que Dios no deja nada imperfecto, que os habrá dado el don de cantar mucho mejor que ningún otro pájaro.

Ya que tengo la oportunidad de veros y contemplar vuestras perfecciones que son más que las que escuché, toda mi vida me tendría por dichosa si os oyese cantar. Y el cuervo hizo por cantar embelesado dejando caer el alimento mientras la zorra lo cogió y salió huyendo.

P.D. Los aduladores se parecen a los amigos como los lobos a los perros.

1 comentario:

  1. Admirable la zorra. Pudiendo colarse en un gallinero... Divertida historia, un saludo

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