sábado

Lo Que Deseo Me Desea

Una de las Leyes Universales que influyen en la vida de la gente es la Ley de Atracción, yo la veo como si fuera un gigantesco imán y creo que nos sugiere que a través del pensamiento se puede atraer lo que se desea. Y que puede aplicarse como una forma de pedir deseos al Universo que funciona, lo he comprobado varias veces.  

En una ocasión quise experimentar a conciencia el poder de esa Ley. Me enfoqué en ver un modelo de coche exclusivo italiano que por sus características y su diseño me seduce. Yo vivía entonces en una ciudad pequeña de provincias así que deseoso de verlo rodar con mis propios ojos y de escuchar su sonido proyecté mi mente para que aquel coche que sólo estaba en un catálogo se cruzase conmigo.

No iba a ser fácil, el concesionario de la marca más cercano estaba a cientos de kilómetros de distancia pero me preparé para que ese coche viniese a mí deseándolo fervientemente sin poner ninguna objeción ni condición ni pensamiento negativo alguno, con energía positiva y en disposición. Sentí que el trabajo estaba hecho y que aquel deseo podía llegar.

lo que deseo me desea

Manteniendo viva esa actitud y esa disposición y como siempre estoy en movimiento, aquel modelo de coche tenía que aparecer. Sólo era cuestión de tiempo y de estar pendiente pues la decisión y la acción ya estaban tomadas. 

Y al poco tiempo apareció. Yo iba conduciendo por la autovía de circunvalación y de repente se puso uno de color rojo a mi altura y me adelantó, lo seguí con la mirada sorprendido con avidez hasta que se perdió de vista.

Antes de llegar a casa y todavía emocionado paré a repostar y para mayor sorpresa aquel coche estaba estacionado junto a la cafetería de la gasolinera como esperando a que yo llegara para tocarlo, examinarlo y fotografiarlo mientras esperaba a que saliera su dueño y se lo llevara.
                                                               

Conseguí el objetivo, desenfoqué mi mente de aquella búsqueda tan especial y aprendí la lección. Luego seguí mi camino con ilusión porque lo que deseo me desea.

Tiempo después le comenté este anécdota a un médico que me habló del sistema límbico, del cerebro emocional que se activa cuando tienes un "qué" y un "por qué" y te muestra "cómo", me puso el ejemplo de una embarazada que empieza a cruzarse con embarazadas.

Cuando decido específicamente lo que quiero lo planto en mi cerebro y lo fortalezco deseándolo fervientemente y visualizándolo, y tengo un plan de acción y lo pongo en marcha preparando la llegada de ese deseo a mi vida y si además actúo cómo si ya los tuviera y soy diligente, paciente y perseverante sintiéndome agradecido por todo ello, lo que deseo acaba deseándome porque cuando mis deseos son lo suficientemente fuertes parece que tengo poderes sobrehumanos.

"Mis deseos son órdenes para mi." Oscar Wilde

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias Por Comentar