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viernes

Serendipias

Las serendipias son descubrimientos u oportunidades inesperados que aparecen en la vida.
 
Cuando surge una serendipia es porque han habido motivos para ello, no son como la suerte, un boleto de lotería premiado por ejemplo, las serendipias son el resultado de una búsqueda y de unas acciones dirigidas a conseguir unos fines. Son casualidades con fundamento.

Si analizamos las cosas que han sucedido a lo largo del tiempo las acciones que hemos tomado y las consecuencias que esas acciones han tenido, se puede reconocer el peso que tiene el azar que estará de nuestro lado cuando supone una conjunción de esfuerzos y circunstancias.

Nuestras acciones de hoy pueden tener una enorme repercusión en el futuro. Para que surjan serendipias debemos tener una actitud positiva y estar a la expectativa, relacionarnos, intercambiar ideas, escuchar, observar, tener aspiraciones, dejarnos sorprender, inspirarnos, tener una mentalidad abierta o aprender a buscar.
                               
serendipias
pixabay image

Hay serendipias que han cambiado vidas y las hay que han cambiado el mundo por su importancia, algunos de los grandes hallazgos han aparecido como serendipias, por azar, "chiripa" o carambola.

El descubrimiento de la penicilina fue una serendipia. 
El Premio Nobel de medicina de 1.945 Alexander Fleming observó tras su vuelta de vacaciones, cuando estaba preparando su laboratorio desordenado, que había crecido un hongo espontáneamente en un cultivo atrasado.

En el mundo de los negocios por ejemplo, la planificación y el trabajo bien hecho son claves pero también influyen las casualidades: 
Posiblemente si Bill Gates no hubiese estudiado en Lakeside School donde en 1.968 había un ordenador o si Steve Jobs hubiese seguido coqueteando con las drogas e interesándose en la filosofía o se hubiese quedado en la India, las cosas serían distintas hoy.

Podemos observar serendipias en todos los ámbitos, en el caso del actor Johnny Depp que trabajaba como vendedor pero quería ser músico hasta que un amigo le invitó a la grabación de una película donde el director le pidió que leyera una frase, su vida cambió. 
O el caso del cantante Julio Iglesias que era futbolista pero debido a un accidente con el coche no podía caminar, para calmar su angustia le regalaron una guitarra...

Quizás no era exactamente lo que ellos buscaban pero es como si todo aquello encajase en sus pretensiones. 

"No hay azar, destino, ni suerte que pueda con la firme resolución de un alma decidida." Ella Wheeler

lunes

Cambiar De Paradigma

Cambiar de paradigma es cambiar la manera de ver el mundo, de entender, de percibir, de procesar o de interpretar la realidad. 
      

Es a Santo Tomás al que se le atribuye la consabida frase de "si no lo veo no lo creo" pero si cambio de paradigma no puedo estar de acuerdo con esa expresión tan antigua y ahora pienso que "si no lo creo no lo veo".
Teniendo en cuenta que estos nuevos tiempos han traído una forma distinta de ver las cosas, para ver he de creer primero, cambiando de frecuencia y  descubriendo otra realidad que forma parte de la propia realidad. 
Esperar a ver para creer supone llegar más tarde que aquellos que creyeron primero y vieron su sueño cumplido.
si no lo veo no lo creo
Muchos viven bajo la premisa de "si no lo veo no lo creo", todo lo que no entra por sus sentidos no tiene validez ya que el cerebro se programa controla y procesa todo lo que percibe como real y se atasca con modelos de censura cuando no acepta aquello que siendo cierto no está a su alcance. 

Pero cada vez son más los que creen primero y se unen a personas que también creen, sobrevuelan los obstáculos gracias a esa convicción a esa fuerza o a esa fe y se dan cuenta de que todo es posible cuando se supera el paradigma de "ver para creer". Dan un gran salto y las piezas  encajan. 

No se puede negar que creyendo antes de ver se hicieron realidad los más grandes avances que parecían irrealizables y que en su momento cambiaron el mundo. Primero se hicieron realidad en las mentes de los visionarios que creyeron, esos que tuvieron un ideal, un sueño y que se rodearon de personas afines para fortalecer sus creencias.

Si no hubiera sido porque creyeron antes la luz eléctrica no hubiera llegado a las ciudades o a los hogares más barata y funcional que el gas y las antorchas cuando las sombras de la noche y la oscuridad prevalecían, ni existiría la tecnología necesaria que nos permite comunicarnos en segundos desde cualquier punto del planeta, ni se hubiera iniciado la conquista del espacio sideral pisando la luna en una época en que la informática estaba en ciernes. 
No hubieran tenido la fuerza necesaria para conseguir sus hazañas ni hubieran podido mostrar al mundo que nada puede parar a una persona con la actitud correcta.

Pero también es verdad que cambiar de paradigma tiene sus riesgos añadidos; Galileo dijo hace siglos que el sol era el centro del sistema solar y que la tierra giraba a su alrededor y por eso le metieron en la cárcel.
 
¿Y ahora que ha dicho Bill Gates que cada vez habrá menos puestos de trabajo porque en los próximos 20 años los robots van a ocuparlos?

Lo más fácil es ser incrédulo y sentirse rehén de un mundo que evoluciona vertiginosamente viendo como suceden las cosas o esperando a que algo suceda pidiéndoselo al Santo.  

El auténtico descubrimiento no consiste en encontrar cosas nuevas, sino en verlas con ojos nuevos.