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domingo

El Hombre De Negocios

No se trata de conformismo, decir "es suficiente" o "tengo bastante", pero un hombre de negocios no hace eso.
"El hombre de negocios" es una historia basada en un relato de Paulo Coelho sobre los ideales que invita a reflexionar y donde cada actor tiene una visión distinta. Esta es la historia:
                                      
En un pueblecito costero de Brasil había un empresario norteamericano mirando al mar cuando apareció una barca con un sólo tripulante y varios soberbios atunes.
El norteamericano felicitó al pescador por la calidad de la pesca que traía y preguntó: ¿cuanto tiempo has tardado en pescar esto? sólo un ratito dijo el pescador.

El hombre de negocios lejos de conformarse y dejar tranquilo al pescador le siguió preguntando ¿por qué no se ha quedado más tiempo para pescar más? 
El pescador contestó que ya tenía bastante para las necesidades de su familia.
Pero el gringo seguía preguntando: ¿y qué hace usted el resto del tiempo?
                                                          
hombre de negocios
pixabay image
Duermo hasta tarde y pesco un poco, juego con mis hijos, echo la siesta con mi mujer y voy cada tarde al pueblo a tomar unas copas y a tocar la guitarra con los amigos. Tengo una vida plena y ocupada señor.

Entonces el norteamericano dijo en tono burlón: 
mire, me gradué en Harvard y puedo echarle una mano tiene que dedicar más tiempo a pescar y con las ganancias comprarse una barca más grande, después podrá comprarse varias barcas y con el tiempo podrá hacerse con una flota de barcos de pesca. En vez de vender la captura a un intermediario se la vende a un mayorista en Los Angeles o en Nueva York e incluso puede llegar a tener su propia fábrica de conservas. 
Así dirigirá su propia empresa en expansión controlando el producto, el proceso industrial y la comercialización.

¿Cuánto tiempo tardaré en hacer todo eso? preguntó el pescador. 
De 15 a 20 años contestó el empresario. Y luego ¿qué? volvió a preguntar el pescador,
el norteamericano soltó una carcajada y contestó que luego venía la mejor parte:
Cuando llegue el momento podrá vender la empresa en bolsa hacerse muy rico ganando millones de dólares. 
¿Millones de dólares señor? Y luego ¿qué?

Luego podrá retirarse e irse a un pequeño pueblo costero, dormir hasta tarde y pescar un poco, jugar con los nietos, echar la siesta con su esposa e ir a pasear al pueblo por las tardes tomar copas y tocar la guitarra con sus amigos.

Pero señor, tardaré entre 15 y 20 años en hacer lo mismo que estoy haciendo ahora.. 

viernes

El Hombre Hecho A Sí Mismo.

La frase "hombre hecho a sí mismo" (self-made man) se acuñó en el Senado de los Estados Unidos a mediados del siglo XIX para referirse a aquellos cuyo éxito económico radicaba en ellos mismos y no en condiciones externas. 

Solían ser personas que provenían de circunstancias poco prometedoras pero que con su actitud, su afán, su propio esfuerzo o su visión se las habían arreglado y habían llegado a ser grandes empresarios.

Para ellos la suerte no era un factor decisivo, las oportunidades de negocio, tener una voluntad de hierro o ser perseverantes sí.

En nuestro país parece que el concepto "empresario" está estigmatizado y socialmente mal visto fruto de la desconfianza que tratan de inculcar a los jóvenes en la escuela pública, sobre todo con la idea de que los empresarios ganan lo máximo trabajando lo mínimo y pagando lo menos posible. Una escuela donde no se reconoce que el mínimo esfuerzo es una conquista de la inteligencia.

Al hombre hecho a sí mismo se le observa con recelo también entre algunos empresarios. ¿Cómo puede ser que una persona sin formación, sin haber hecho al menos un potente Master of Business Administration y sin tener ascendencia empresarial haya triunfado así? se considera raro, no se comprende.

En la España de la posguerra, hambrienta y sumida en la pobreza era difícil imaginar que aquel chico de 14 años llegaría a ser el arquetipo del "hombre hecho a sí mismo".

Tras abandonar los estudios comenzó a trabajar en una sastrería como chico de los recados donde con el tiempo pasó a ser dependiente.

Seguramente era una persona inquieta para la época que no se conformaba con cualquier cosa porque en 1.963 abrió su primer negocio: "Goa Confecciones" y en 1.975 su primera tienda: "Zara"

Empezando desde cero trabajando duro, rodeándose de la gente adecuada y haciendo lo correcto hoy es uno de los hombres más ricos del mundo según la revista Forbes. 

"No vale la pena ser empresario sólo para ser rico"  Amancio Ortega.

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sábado

El Trabajo Duro

En la antigua Grecia se pensaba que sólo el ocio era digno del hombre libre, que nadie debía verse obligado a trabajar para otro para subsistir y que el trabajo en sí mismo era una maldición, una tarea rutinaria y despreciable sobre todo el trabajo físico.

Algo de aquello debe quedar en el subconsciente colectivo, por eso hay tanta gente  que no quiere ponerse a trabajar.
La palabra trabajo procede del término latino "tripalium", una herramienta que se utilizaba en la antigua Roma para sujetar caballos o bueyes y así poder herrarlos. También el tripalium fue un instrumento de tortura para castigar esclavos o reos, atormentar y causar dolor. 
Pienso que la esencia del tripalium aun perdura, que hasta bien entrado el siglo 20 era evidente cuando los terratenientes y la productividad estaban por encima de todo. 
Aquel invento, el trabajo no debía desaparecer.
Era y es inconcebible que un rico trabaje pero hay que producir así que ponemos a la gente a trabajar y resolvemos el problema. Una idea que se ha ido acoplando más y más en nuestra sociedad.
 
Al principio lo que se buscaba era que la persona encontrase a cualquier precio la protección del señor latifundista, se le pagaba una retribución a cambio de trabajar sin posibilidad de elegir y sin movilidad geográfica pues estaban adscritos a aquellas tierras, se encontraban seguros, tranquilos aunque perdían parte de su libertad.

Tenían derecho a tener lo básico: ropa, alimentos ...y también a ser protegidos por el señor.
                         trabajo

Hechos históricos como la Primera Revolución Industrial, las legislaciones laborales, las diversas crisis, el New Deal, las posguerras, movimientos políticos como el marxismo, la aparición del sindicalismo, la doctrina social de la iglesia etc. no han conseguido hacer desaparecer la sombra del tripalium.

Aunque trabajar ha estado mal visto durante buena parte de la historia ahora es algo aceptado como necesario y trabajar para otros se ha convertido en un derecho siendo para muchos una obligación.

A veces los emprendedores trabajamos demasiado aunque solemos hacer lo que nos gusta. ¿Eso nos exime del tripalium?

"Trabajar en lo que te gusta es tener cara de viernes todos los días" 😁