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domingo

La Corbata Y Los Negocios

Quizá la corbata se puede considerar como una reminiscencia de épocas pasadas, cuando las apariencias los disfraces o la ostentación infundían respeto.

Desde la antigüedad la gente se anudaba el cuello con tejidos pero no fue hasta el siglo XVII en Francia cuando la corbata comenzó a tomar forma y a destacar como un complemento del vestir, también podía ser un símbolo de pertenencia a ciertos círculos.

Tal y como la conocemos hoy la corbata comenzó su apogeo con la moda inglesa de finales del siglo XIX, además de cubrir los botones de la camisa daba al conjunto y a la imagen cierta notoriedad.
Su uso se propagó en las empresas y aun hoy muchas la consideran necesaria o importante.

En la actualidad parece que a los hombres de empresa les sirve de apoyo desempeñar su función encorbatados, la llevan como traje de faena y da la impresión de que sin ella no dan la talla  para generar confianza. De cara a los clientes por ejemplo una corbata bien puesta puede transmitir responsabilidad, autoridad, experiencia o profesionalidad y eso ayuda mucho porque puede generar ventas.


Pero se puede pensar que el uso de la corbata en el ámbito de la empresa ya ha comenzado su decadencia. La evolución social hacia el "sentirse cómodo" ha hecho que ya no sea un "complemento obligatorio" sobre todo desde la aparición del fenómeno de las startups, las empresas emergentes o las TIC tecnológicas.
Los códigos de vestimenta se van relajando para proyectar una sensación de cercanía o de modernidad, no tener que llevar la corbata puesta puede suponer una liberación.

Una prenda de valor estético que en estos tiempos de innovación ya no es tan importante y que ya no supone un déficit ni un descuido no utilizarla.          
Ahora la actitud y la aptitud son los que marcan la diferencia: el temperamento, la predisposición, las habilidades o el talento y dependiendo del carácter de cada profesión la corbata se considera más o menos relevante pero sin ella se revela una imagen más humana, amistosa, fresca, relajada, cercana o flexible y son muchos los empresarios partidarios de eliminar barreras en los negocios.

"Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos" Maquiavelo  
pixabay image 

miércoles

Yo No Tengo La Culpa

 "Yo no tengo la culpa" es una expresión muy común que permite liberarse de responsabilidad, uno no se puede llevar mal consigo mismo hay que echar la culpa a otro porque el sentimiento de culpa es uno de los más negativos y la mente prefiere desligarse. 


Hay estudios que demuestran que el 90% de las personas no se hacen responsables de sus errores aunque hayan sido mayúsculos, siempre hay alguien a quien culpar del error propio. 
                                        
yo no tengo la culpa
Cuando una situación es incómoda se suelen buscar primero culpables, es como un escudo que se utiliza para darle la espalda a la realidad poniendo la propia responsabilidad en manos de otros, eso es un impedimento para avanzar. 
Culpar a otros sin asumir los propios errores es como esperar a que las cosas tomen su curso por sí solas con una actitud victimista y sintiéndose damnificado, un hábito consolidado a veces inculcado que no se puede cambiar de la noche a la mañana.

Errar es humano y aceptar los errores libera del miedo al fracaso y del perfeccionismo que produce la insatisfacción, no aceptar la culpa ante las circunstancias es perder el control y supone una actitud equivocada para el bienestar real y duradero. Sólo quien es capaz de asumir su responsabilidad es capaz de cambiarse a sí mismo.

 

La culpa se utiliza también como estrategia para manipular en muchos ámbitos, en el laboral por ejemplo cuando un colega que prestó ayuda en determinado momento no quiere reconocer un error puede decir: "Con todo lo que hice por tí así me pagas" una salida que sirve para liberar estrés acumulado.  

Algunos errores fruto de la irresponsabilidad conllevan consecuencias desastrosas o grandes desgracias. 

Mao Tse-Tung consideraba culpable de las malas cosechas al pobre gorrión, un ave que se alimenta principalmente de semillas aunque también ingiere insectos controlando así su población. 
Mao se ensañó con el ave ordenando su exterminio lo que provocó junto con otros factores plagas que asolaron la agricultura, uno de los detonantes de la gran hambruna China que causó millones de muertos. 

"El hombre no es más que lo que él hace de sí mismo." Jean Paul Sartre

sábado

Sin Excusas

Las excusas existen en todos los ámbitos ya que al cerebro no le gusta cambiar, se siente más seguro en su rutina dedicándose a sobrevivir con lo básico.

La verdad es que uno no necesita arriesgarse ni complicarse mucho la vida ni hacer grandes esfuerzos  para conformarse independientemente de la situación en la que se encuentre.
 
En el terreno de los negocios el cerebro recurre a mil triquiñuelas en forma de excusas que pueden causar mala impresión u obstaculizar avances.
Unas excusas que transmiten falta de determinación, falta de compromiso o ambiguëdad, uno se cree sus propias mentiras cuando no se tiene el control. Se trata de reconocerlas y evitarlas.

Por ejemplo, si te proponen un negocio y decides que no te interesa cabe la posibilidad de recurrir a las excusas para liberarse de la presión, aunque lo más indicado ante una situación así sea argumentar con asertividad, o decir con firmeza que "no te interesa" "no te apetece" o "no te gusta" sin hablar más de la cuenta y sin poner excusas.

A lo largo del año releo autores que me aportan, es el caso de Wayne W. Dyer del que he recopilado un repertorio de dieciocho excusas que comparto y rebato a continuación.


"Va a ser difícil" excusa pensada para desanimarse 
uno mismo, todo conlleva su dificultad.

"Es muy arriesgado" excusa pensada para no hacer 
nada.

"Voy a tardar mucho" se tarda menos de lo que te imaginas.

"A mi familia no le va a gustar" uno tiene derecho a elegir la vida que desea.

"Quizá no me lo merezco" te mereces lo mejor si lo deseas.

"No es mi manera de ser" la naturaleza humana no es inalterable, afortunadamente.

"No me lo puedeo permitir" querer es poder, la gente siempre consigue dinero para lo que considera importante, excusa barata.

"Nadie me va a ayudar" falso, siempre estarán ahí las personas adecuadas para ayudar.

"Más vale lo malo conocido" una triste excusa que abraza otras.

"No lo conseguiré" ve a por ello, otros lo han hecho antes.

"No me siento preparado" saca el genio, quien lo quiere lo consigue.

"Soy demasiado joven/mayor" joven, mayor...date una oportunidad

"Es muy complicado" asumir retos es exclarecedor.

"Es demasiado" poco a poco se consigue todo.

"Estoy agotado" excusa que hace sentirse acabado, que paraliza.

"Estoy muy ocupado" tener más tiempo libre para ser más feliz.

"No encaja con mi CV" no es necesario que sea parte de su CV pero puede serlo perfectamente.

"Siento desconfianza"  el miedo imaginario paraliza.

Quizás el mejor antídoto contra las excusas sean el entusiasmo o la pasión, pero eso es otra historia...

Quedarse En La Zona De Confort

Quedarse en La zona de confort es un concepto bastante gráfico que se define por sí solo, es como acomodarse y renunciar temporal o indefinidamente a tomar iniciativas.

Pero es un concepto adulterado, quedarse en la zona de confort no supone ni mucho menos el reposo del guerrero, es una zona donde esconderse y desde donde se mira al mundo exterior como resguardándose de sus peligros.
Unos peligros que son imaginarios que limitan y paralizan, fomentan temores y dudas, miradas al pasado etc. son emociones desagradables y contraproducentes para conseguir nuevos objetivos.

Así como es aconsejable hacer pausas o tomarse vacaciones no lo es estancarse o sabotearse. 

Cuanto más tiempo se permanece en la zona de confort de menos libertad se goza porque más cuesta salir de ella y más posibilidades hay de volverse timorato y conformista eso complica más la situación.
zona de confort

Muchos factores pueden dar lugar  a la permanencia en esa zona inamovible o estática donde una sensación falsa de seguridad se justifica por todos los medios. 

Se buscan excusas a medida, y si no se encuentran a la primera se siguen buscando ya que el objetivo subconsciente es permanecer en ella.

William Levitt fue en los años 50 del siglo pasado el rey de la construcción en Estados Unidos, uno de los hombres más ricos y exitosos de aquellos tiempos que decidió vender su empresa y retirarse joven.

Años después quiso comenzar de nuevo retomando su actividad pero fracasó estrepitosamente declarándose en bancarrota al poco tiempo. 
Al hilo de una pregunta durante una entrevista contestó: 
"Perdí mi momento estuve fuera del mundo durante demasiado tiempo, volví y ya no era el mismo."

A veces nos paramos tanto tiempo a contemplar una puerta que se cierra que vemos demasiado tarde otra que se abre.