La fuerza de voluntad puede compararse con un músculo cuando se fatiga por exceso de uso produciendo un gasto considerable de energía que conviene dosificar. Es una fuerza motriz personal e intransferible que permite alcanzar metas y precisa de un esfuerzo consciente y a menudo de una inversión significativa en recursos emocionales.
Las acciones que tienen que ver con el autocontrol o con la capacidad de superar circunstancias adversas requieren de firmeza, esfuerzo, dedicación o motivación y se relacionan con la fuerza de voluntad clave para conseguir objetivos en multitud de ámbitos, también en el terreno empresarial.
Para hacer negocios la persona desanimada o deprimida puede ser un obstáculo en la empresa, por lo general no tiene el mismo riego cerebral que una persona normal motivada pero el coraje, la fe y la convicción harán que sea uno mismo quien decida si se ha caído en un bache o en una tumba.
La decisión de superarse yendo más allá de los propios límites, la capacidad para cumplir con un plan de acción reconociendo las oportunidades que se presenten, el trabajo diario, la asunción de retos, el cambio de hábitos etc.
Visualizar el resultado o tener motivos poderosos para realizar una acción determinada hace que la fuerza de voluntad se prolongue hasta conseguir el objetivo, aunque exija sacrificio y produzca cansancio.
Quienes tienen las razones más poderosas para lograr objetivos los logran, siendo más efectivo enfocarse en un único propósito con determinación y de forma realista y planificada que en varios al mismo tiempo.
Es en situaciones límite cuando la fuerza de voluntad muestra todo su poder, cuando caminas por un desierto que no tiene fin y para colmo llegas a una bifurcación donde la duda y la incertidumbre vuelven, o cuando sientes que no aguantas más la presión y te das cuenta de que la vulnerabilidad y la fragilidad forman parte de cada uno reconociendo que lo importante no va a ser cuantas veces te caigas, sino cuantas veces te vas a levantar aprendiendo de cada caida.
Pero también sientes que puedes hacer frente a la situación porque algo de orden superior te está diciendo que sigas adelante.
"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica: la voluntad." Albert Einstein.
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